No quiero redefinir lo que es una biblioteca 2.0 porque otros ya lo han hecho antes, pero para los que no lo sepan diré que es la que pone al usuario en el centro de su actividad, proporcionándole los nuevos servicios que demanda, desde acceso gratuito a Internet a un trato mejor y más personalizado.
Es una biblioteca evolucionada que quiere dejar de ser un simple depósito de libros para ofrecerle al ciudadano o a la institución para la que trabaja un acceso rápido e integral a las fuentes de información y cultura, para lo que las nuevas tecnologías son indispensables (puede que incluso más que lo libros).
Las bibliotecas han cambiado mucho, sí. Pero los usuarios no.
Según un estudio de la OCLC, la “imagen de marca” de la biblioteca es el libro, es decir, para los ciudadanos biblioteca = libro[pdf] (y punto). Las bibliotecas 2.0 intentan cambiar esta imagen mental, esta imagen de marca. Ahí reside su gran error.
Durante los 90, se daban cursos a usuarios para que aprendieran a manejar el catálogo electrónico. ¿Qué porcentaje de usuarios potenciales recibió esa formación y la aplicó de forma efectiva? Seguramente el porcentaje está muy cerca del 0.
Luego los bibliotecarios se dieron cuenta de que sería mucho más fácil cambiar el catálogo que cambiar a sus usuarios y así lo hicieron (algunos, y no lo suficiente).
Ahora estamos ante el mismo caso. ¿De verdad creen los defensores de la biblioteca 2.0 que van a cambiar la mentalidad de las personas y su visión de la biblioteca?¿Cómo?¿Con otra campaña más para unos ciudadanos bombardeados a diario con miles de ellas?¿Cuánto tardarán en hacerlo, 60 años?
Por mucho que duela, la asociación biblioteca = libro es un pesado lastre para los que intentan hacer de sus centros algo de verdad innovador. Creo que lo mejor que pueden hacer los bibliotecarios 2.0 es dejar el término biblioteca para denominar sólo los servicios relacionados con libros y cambiar su nombre a otro más “vendible” aunque su espíritu de democratizar la información y la cultura sea el mismo.
Lo mismo pienso del problema que tienen los bibliotecarios en cuanto al bajo reconocimiento social de su profesión y todos los problemas que ello acarrea. Lo ideal sería hacer cambiar a la gente el concepto que tienen del bibliotecario pero creo que es más realista simplemente cambiar de título.
Actualmente estoy haciendo un traineeship en la U.E., en un organismo llamado Cedefop (mejorando la usabilidad del catálogo de la biblioteca). Pues bien esta biblioteca ha dejado de llamarse así (Library) y ahora se llama “Information and Documentation Services (Infodoc)”, aunque hace lo mismo y son los mismos, dejando el nombre de Library para las funciones puramente bibliotecarias. Con esto consideran que sortearán mejor la barrera psicológica que dice biblioteca = libro y así implicarse más en la consecución de los objetivos de la institución.
También podéis ver en el who is who de agencia, que en la biblioteca nadie tiene la etiqueta de bibliotecario (son 10 trabajadores). ¿Porqué será?
Enero 19th, 2008 at 2:43 pm #Catuxa
La denominación de la profesión de bibliotecario y de nuestra carrera: BIBLIOTECONOMIA Y DOCUMENTACIÓN, es uno de los peores lastres que tenemos. La gran opacidad que nos rodea, junto con el san benito de bibliotecario=dependiente de libros es lo que nos impide crecer y darnos a conocer y a su vez que los usuarios saquen partido de los recursos que puede ofrecer la biblioteca.
Totalmente de acuerdo contigo, muy buen apreciación.
Enero 20th, 2008 at 6:49 pm #gabri
wow! mi primer comentario!
Estoy muy de acuerdo, la verdad es que estuve pensando en incluir también algo sobre eso pero me quedaba un post muy largo.
Un Saludo y muchas gracias!
Enero 21st, 2008 at 5:03 pm #álvaro cabezas
Hola Gabi,
quizá cambiar esa relación Biblioteca= libros es mucho más fácil en una biblioteca especializada (de hecho muchas pasaron a denominarse centros de documentación hace bastante tiempo) o en una biblioteca universitaria (ahora la moda es llamarlas CRAIS, centros de recursos para el aprendizaje y la investigación).
Yo no creo que el tema de los nombres sea insustancial, pero debe ir aparejado de un cambio de funciones y de servicios que ofrece una biblioteca (y esto a veces tampoco está demasido claro).
El tema es más espinoso en una biblioteca pública, donde su materia prima principal siguen siendo los libros. ¿Cómo no denominarse bibliotecas?
Enero 22nd, 2008 at 9:16 am #Javier Leiva
Yo sugiero Infotecas, por si acaso.
Un saludo y ánimo con el blog. Ah, y dale un Γεια σου de mi parte a vuestro System librarian ;-)
Enero 22nd, 2008 at 12:06 pm #Jesús Bustamante
Γεια σασ a todos del “system Librarian”. Interesante tema.
Quisiera contribuir con una idea que podria ser util en este contexto del reposicionamiento de la biblioteca.
Que tal si en lugar de crear el super catalogo 2.0 de la biblioteca (todo de web, con PRIMO… precioso), o ademas de crear del catalogo 2.0, creasemos micro-presencias web que “prestamos” a otros sitios de web? Algo asi entre viral y mash-up. Por ejemplo las sugerencias de la biblioteca para que aparezcan en las paginas del profesor de biologia, o la columnilla “tinta fresca” con las ultimas novedades editoriales de un tema concreto, para poner en tu blog.
La idea es atomizar y descentralizar los servicios de informacion y presentarlos alli donde tienen relevancia y de paso, atraer un poquito de trafico al super catalogo 2.0 de la biblioteca (precioso, por cierto).
Enero 22nd, 2008 at 2:27 pm #gabri
En primer lugar gracias a todos por ayudarme con vuestros comentarios a levantar el blog.
Creo que es cierto que en las bibliotecas públicas es más difícil el cambio de denominación, sin embargo por un lado me parece aún más difícil un cambio en la mentalidad de los ciudadanos. Por otro lado, como comentaba hoy Jesús, ese cambio de funciones ya se está produciendo.
En cuanto a lo de llevar los servicios de la biblioteca allá donde puedan ser útiles creo que es muy importante, aunque no se haya hecho casi nada al respecto (creo que una vez pusieron un bibliobus por los pueblos de cadiz y ya se quedaron tranquilos).
Buena sugerencia Javier y suerte con tus proyectos (y con tu griego).
Lo dicho, gracias a todos.
Enero 22nd, 2008 at 4:09 pm #Fernando
Hola:
tal vez será porque soy de pueblo pero a mí biblioteca y bibliotecario me gustan…que no es lo mismo que decir que me gustan mi biblioteca y mis atribuciones de bibliotecario.
Un saludo
Enero 22nd, 2008 at 7:31 pm #gamoia
Pues yo estoy con Fernando. Defiendo la denominación tradicional sin que ello signifique que me quede cruzada de brazos ante los cambios.
CRAI, mediateca… llevamos años cambiando nombres en lugar de contenidos. Me recuerda a los que sustituyen el letrero de “consergería” por “soporte logístico” y a los “trabajadores” por “colaboradores”.
Enero 23rd, 2008 at 9:03 am #Javier Leiva
Por desgracia, mi griego se reduce a Γεια σου :-P
Enero 23rd, 2008 at 11:03 am #gabridb
Me alegra que alguien defienda el término biblioteca.
Si estuviese aquí más tiempo sería interesante ver como evoluciona el centro después de su cambio de nombre y de su intento de reposicionamiento en la organización.
Lástima que me quede poco.
Un saludo!
Enero 24th, 2008 at 2:48 pm #Fall in Blog » ¿Ser o no ser?
[…] comienzo de El blog de Gabriel Domínguez con el post La imagen de marca de la biblioteca, donde plantea que dentro de la borágine 2.0 la imagen de la biblioteca sigue estando intimamente […]
Febrero 3rd, 2008 at 8:14 pm #Paco Fernández
Supongo que la utilidad del nombre dependerá del tipo de organización en que se encuadre y del tipo de usuario al que se dedique la biblio-/info-teca en cuestión. Aunque muchas veces lo del nombre es una cuestión accesoria; si no, mirad esta noticia de soitu.es: OBA, un centro cultural llamado Biblioteca
Febrero 4th, 2008 at 1:31 pm #gabri
Desde luego con unas instalaciones como esas el nombre importa más bien poco, aunque en España probablemente la biblioteca ocuparía el espacio de la cafetería y la cafetería el de la biblioteca.